Pequeño traspiés del auditor

06/04/09

"Casi le hace reír al cachondo, y es que no se puede llevar medio pantalón metido en el culo, imaginaos la bragas, metidas por completo en su enorme fofete."

Esta semana había venido siendo dura para el auditor cachondo, de un cliente a otro sin pausa, y con este frío criminal, empezaba a estar quemado, y sólo era martes. Al salir del portal de la oficina de uno de sus clientes caminó por la calle y preguntó a un transeúnte por una línea de bus, mientras continuaba caminando, sufrió un tropezón enorme, cayendo y lastimándose la rodilla fuertemente, desde el suelo llamó al Samur, que acudió en 14 minutos, le hicieron la primera cura y dispusieron su traslado al Clínico.

La doctora del Samur, iba bastante preta, con esos trajes de colorines, destacando su buen culazo y marcándole hasta la raya del pandero por donde se le metía parte del pantalón, el auditor cachondo estaba medio en pelotas con los pantalones bajados, la doctora se sentó en la camilla a su lado y el cachondo del auditor por ese instinto cachondo que tiene le llevó sus manos a su polla, y seguido la cabeza.

La doctora que sabía de esto, le comió to´la polla con más ansia que se come una ración de bravas entre cuatro, casi se atraganta la muy mantenida, pero seguía con su trabajo fino, el cachondo no aguantó mucho, se dejó llevar y le puso el mono de zote hasta arriba, ésta no se lo quería comer.

La pinga no se quedó satisfecha del todo, así que pasó a quitarse su ajustado pantalón, lo que le costó sacar eso! Casi le hace reír al cachondo, y es que no se puede llevar medio pantalón metido en el culo, imaginaos la bragas, metidas por completo en su enorme fofete.

No se las quitó, se puso medio en cuclillas de espaldas al cachondo, y apoyó su bullacas en la empinadísima buena verga del cachondo, y empezó el baile rítmico con sirena incluida, y venga ese flip-flop, flip-flop, la coima jadeaba tanto que casi no se oía la sirena, el cachondo le hacía también las tetas para que la buscona gozara más como si no fuera poco tener dentro de su buen coño, esa polla de dos metros.

Ahí seguían camino del hospital, cuando la copiloto pasó a la parte de atrás, cuando vió la escena se puso envidiosa y cachonda, se quedó en tetas y se las tocó como una coima, se bajó los pantalones y se metió por su chumino lo primero que encontró, casualmente era un pepino enorme, que estaba en una bolsa del Carrefour con otras verduras, patatas con forma de polla, zanahorias, rábanos y rabacos.

Se le estaba poniendo la concha verde de tanto frotis, así que se acercó a la pareja y le puso el felpuzado en el careto al auditor, este lamió y lamió, como se cansaba un poco de tanto empujar, le dijo a las coimas que chuparan ambas su muy buena polla, algo que obedecieron, y se la dejaron mas reluciente que el copón, con sus dos lenguas y boquitas de zorras, le brillaban hasta los huevos.

Hasta que decidió levantarse, dar la vuelta a la copiloto y romperle el culo con alegría y entusiasmo, tres o cuatro sacudidas fuertes y los clásicos golpecitos de rabaco en el culo y el chaparrón final de sabo, que rauda y veloz vino a lamer la cachonda de la doctora.

Estaba todavía chupándole el culo a esta coima, cuando llegaron al clínico. Bueno ahí el cachondo no dejó títere con cabeza, se folló a médicas, enfermeras, pacientes, ATS, la técnico de rayos, la del kiosco, la camarera, la de las flores, y a tres o cuatro visitas. Un champión, vamos!!! A todas con movidas punkis, fofotes y chorretones de todo como se merecían las muy busconas. Ayer llegó a casa, y joder que follada le metió a la taxista!!!!!

¡Qué GRANDE sos! AUDITOR CACHONDO! Quiero ser como vos! Soberbio! Qué fina elegancia! Ala! A descárgarse el firefox perroflautas!

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